Otorga UM Presea “Visión para Emprender” a Dra. Margarita Ramos

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Por acuerdo del Consejo Universitario de la UM, la institución otorgó esta mañana la Presea “Visión para Emprender a la Dra. Margarita Ramos Flores, “por su distinguido desempeño como coordinadora fundadora de la carrera de Químico Clínico Biólogo y por su permanencia y aporte como maestra fundadora. Por su iniciativa emprendedora al abrir la planta purificadora de agua alcalina ‘La Carlota’ y por su visión y apoyo como benefactora en proyectos de desarrollo”.

El reconocimiento fue entregado durante una Asamblea General extraordinaria realizada en la Iglesia Universitaria, a la que asistió la comunidad universitaria integrada por estudiantes y personal de la institución, además de los alumnos y algunos exalumnos de la doctora Ramos.

La presea fue entregada por el rector de la UM, Prof. Ismael Castillo, quien destacó la labor de la doctora a favor de la institución como mentora y benefactora.

Previamente, el Dr. Nahum García, director de la Facultad de Ciencias de la Salud, leyó una reseña de la vida y obra de la doctora Ramos (ver abajo).

“Agradecemos a Dios por los 63 años de servicio que la doctora Ramos ha dado a nuestro país: treinta años en el IMSS y 33 años en la UM, incluyendo los trece años de servicio post jubilatorio. ¡Gracias doctora Ramos! ¡Es usted una verdadera inspiración para todos nosotros! ¡Que Dios la siga bendiciendo!”, finalizó.

La doctora Ramos se ha desempeñado como pionera y emprendedora en el área de la salud fundando la Escuela de Químico Clínico Biólogo y siendo su coordinadora durante veinte años, de 1983 al 2003. Además, ha permanecido como maestra fundadora impartiendo clases hasta el día de hoy.

En su etapa de jubilación ha hecho un aporte a la salud fundando la Planta
Purificadora de Agua Alcalina “La Carlota”, motivando a otros a buscar maneras de mejorar su salud. También es un ejemplo de esfuerzo, dedicación y amor a la institución, que reconoce los esfuerzos que ha hecho para dejar un legado como benefactora proveyendo recursos para el desarrollo.

La institución ha establecido la Presea “Visión para Emprender” para honrar a personajes con emprendimientos distinguidos y exitosos en el marco de la filosofía institucional.

Desde el año 2013 en que fue establecida, han recibido la presea: Sergio Aníbal Infanzón Herrera (2014), Gabriela De Sousa de Belvedere (2015), Greisy De Gracia de Murillo (2016) y Rocío Barrera de Velázquez (2016).

Perfil

Corría el año de 1938 cuando nació en La Sultana del Norte, en el hogar del matrimonio formado por Don Santiago Ramos Fuentes y Doña Evangelina Flores Estrada, una hermosa niña a quien le pusieron por nombre Margarita. Sus padres, originarios de la vecina ciudad de Saltillo, habían emigrado a Monterrey en busca de mejores oportunidades de vida.

Como hija única Margarita creció en un hogar donde recibió mucho cariño y las enseñanzas que más tarde marcarían el rumbo de su vida. Su padre, quien fue un firme convencido de las luchas sociales, de la igualdad y del bien común le inculcó el valor del trabajo y el servicio; su madre, quien fue una fiel adventista miembro de la Iglesia de Madero, le enseñó el amor a Dios y al prójimo.

Margarita cursó sus estudios de primaria y secundaria en escuelas públicas en Monterrey mostrando siempre un gran interés por aprender. Desde muy temprana edad comprendió el valor del trabajo y del estudio combinados. A los 15 años de edad ingresó a laborar en el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), y fue en ese tiempo cuando también tomó la decisión de servir al prójimo al prepararse como enfermera general en la Escuela de Enfermería del IMSS, institución de la que se graduó en 1956.

Una de sus virtudes ha sido la de siempre estudiar y superarse; por ello, aunque ya contaba con un trabajo formal como enfermera instrumentista en el IMSS, se esforzó para cursar la preparatoria mientras trabajaba de día y estudiaba en el turno nocturno en la Escuela de Bachilleres No. 3. Tanta era su pasión por prepararse para servir que decidió ingresar en la Facultad de Medicina de la Universidad Autónoma de Nuevo León (UANL), institución donde obtuvo su título de Médico Cirujano y Partero en 1965.

Pero la recién egresada doctora Ramos aspiraba a llegar más lejos, por lo que decidió emigrar a la Ciudad de México para estudiar una especialidad médica. ¡Quería ser dermatóloga, pero Dios tenía otros planes!

Durante el año de Internado Rotatorio, que en aquel tiempo correspondía al primer año de la especialidad, ella aprovechó cada uno de los departamentos donde rotó para colaborar con el personal de laboratorio en la recolección de muestras, extracción de sangre y procesamiento de muestras. Tanto fue su interés en esto que el Jefe de Patología la animó para realizar la especialidad en Patología Clínica en el Centro Médico Nacional Siglo XXI del IMSS, donde se graduó en 1970.

También obtuvo una Maestría en Ciencias Médicas (Laboratorio Clínico) en la Facultad de Medicina de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) en 1971.

Durante su formación de postgrado, como ella misma señala, Dios la estuvo preparando en las grandes instituciones de nuestro país como son el Instituto Nacional de la Nutrición Salvador Zubirán, el Instituto Nacional de Enfermedades Respiratorias, el Instituto Politécnico Nacional y la UNAM para después venir a servir a la Universidad de Montemorelos.

Las oportunidades de trabajo surgieron de manera inmediata al terminar sus estudios de posgrado. Dios la condujo para ser Jefa de Laboratorio Clínico en siete grandes clínicas y hospitales del IMSS en el Valle de México. En una de esas clínicas fue la fundadora del laboratorio clínico.

Una de sus grandes pasiones es la docencia. Como parte de su preparación en esta área, cursó una especialidad en docencia en el Centro de Investigación de Servicios Educativos en la Ciudad de México. Su experiencia como docente inició en 1975 como profesora de la materia Introducción a la Clínica en la Facultad de Medicina de la UNAM. Por su trayectoria docente de 40 años, el Colegio de Médicos Cirujanos de Nuevo León le otorgó el año pasado un merecido reconocimiento.

La doctora Ramos conoció la Iglesia Adventista en su juventud a través de su mamá, y fue bautizada en 1981 por el pastor Antonio Estrada en la Iglesia Adventista de Escandón en la Ciudad de México. Pero su fidelidad a Dios empezó aun antes de bautizarse ya que, a través de su mamá, entregaba fielmente su diezmo e incluso participaba en la recolección anual solicitando entre sus amigos médicos y químicos donativos para la iglesia. Su primera aportación para la Universidad de Montemorelos la dio en 1974 cuando su mamá le mencionó que la iglesia construiría una escuela de medicina, proyecto para el cual se estaba destinando la ofrenda mundial. En respuesta, la doctora Ramos no dudó en dar una generosa ofrenda.

Sin lugar a duda, los tiempos y planes de Dios fueron perfectos en la manera como llegó la doctora Ramos a la UM. En 1983 el Dr. Ernesto Aquí, secretario académico de la Escuela de Medicina había elaborado la propuesta para la apertura de la carrera de Químico Clínico Biólogo (Q.C.B.), pero hacía falta un director.

No fue causalidad que, durante un viaje a la Ciudad de México del director de la Escuela de Medicina de ese tiempo, el Dr. Ricardo Chávez, se enfermó y fue atendido en un hospital gracias a la intervención de la doctora Ramos.

Gracias a este incidente, el Dr. Chávez pudo conocer el Laboratorio Clínico donde la doctora Ramos era la jefa y quedó impresionado de su trabajo, por lo que inmediatamente la invitó para venir a Montemorelos a dirigir la nueva escuela de Q.C.B.

Ella no quería aceptar por no tener la licenciatura en química clínica y no saber con que personal iba a contar. Sin embargo, unas semanas después recibió una carta de invitación oficial para ser la directora. Según confiesa la doctora Ramos, la carta la puso nerviosa, pero la comunicación continuó con el doctor Chávez, quien la mantuvo al tanto de cuántos alumnos estaban siendo aceptados y quiénes iban a ser los primeros docentes.

Finalmente, ese mismo año, después de jubilarse en el IMSS, aceptó el desafío de un nuevo emprendimiento para ser la directora fundadora de la Escuela de Químico Clínico Biólogo, iniciando con 38 alumnos. ¡Había mucho trabajo para hacer en la naciente escuela que ni siquiera preguntó cuanto iba a ganar! Además, fue nombrada jefa del Laboratorio Clínico del Hospital La Carlota y jefa del Banco de Sangre del mismo hospital, áreas donde también introdujo mejoras en la calidad gracias a su experiencia en los grandes laboratorios donde había trabajado.

Los primeros años al frente de la Escuela de Q.C.B. fueron de arduo trabajo ya que, además de impartir clases en muy diversas áreas, tenía que velar por el desarrollo de las prácticas de laboratorio, que se realizaban en varios lugares, como la Escuela Preparatoria, la Escuela de Ciencias de la Educación y el antiguo hospital. Gracias a Dios, en 1987 graduó la primera generación de Q.C.B. con 17 egresados. De 1987 a 1989 fungió como directora de la Escuela de Ciencias Biomédicas, la cual agrupaba a las carreras de Q.C.B. y Nutrición. En 1989 participó en la creación de los laboratorios de Química Analítica, Microbiología, Análisis Clínicos y Bioquímica en los edificios que actualmente albergan estos laboratorios.

Además de impartir clases en Q.C.B., la doctora Ramos ha sido docente en Medicina con materias como Nutrición, Hematología y auxiliares de diagnóstico; también en Nutrición e incluso en Administración de Empresas con la materia de Administración de Hospitales y en Teología con la materia de Estilo de Vida Saludable. Ha participado como ponente en múltiples congresos, talleres y seminarios cubriendo temas desde Hematología hasta Docencia, Investigación y Desarrollo Curricular.

Aunque pudo haberlo hecho desde el año 2001, la doctora Ramos se esperó hasta el año 2003 para gozar de los beneficios de la jubilación; sin embargo, permanece activa como docente en la Facultad de Ciencias de la Salud y como asesora en el Laboratorio del Hospital La Carlota. Además, ha sido una gran benefactora para la Universidad de Montemorelos donándole en el año 2008 –en ocasión del 25 aniversario de la carrera de Q.C.B.– varios bienes inmuebles y creando un fondo para el desarrollo de la carrera de Químico Clínico Biólogo.

También ha desarrollado proyectos de emprendimiento como una planta purificadora de agua. Aunque la escuela de Q.C.B. ya había iniciado con un planta de agua normal, fue la doctora Ramos quien retomó el proyecto y le dio un giro hacia el agua alcalina. La inversión inicial del equipo la realizó con su propio sueldo que tenía acumulado y finalmente en el año 2013 –con motivo del 30 aniversario de la carrera de Q.C.B.– se inauguró la Planta Purificadora de Agua Alcalina “La Carlota”, siendo una de las primeras plantas en Nuevo León de este tipo de agua. A la fecha, cinco plantas en el país han tomado el modelo del agua alcalina La Carlota.

El día de hoy seremos testigos del más reciente emprendimiento de la doctora Ramos, que es dejar un legado de cubículos, oficinas y aulas para las futuras generaciones de las carreras de Químico Clínico Biólogo y Químico de Alimentos.

Sus alumnos la admiran por su dedicación, alegría, entusiasmo, energía y visión para emprender, así como por su preocupación por hacer de ellos personas con un alto grado de responsabilidad y por su amor y espíritu de servicio. Siempre ayudó económicamente a los estudiantes por medio de oportunidades de trabajo en actividades como el lavado de su automóvil, la limpieza de su jardín o el lavado de su ropa para que pudieran obtener algunos pesos para sus gastos. Enseñó a sus alumnos a ser emprendedores. Muchos de ellos hoy son microempresarios que han instalado sus propios laboratorios.

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